Desde el vapor y la sensualidad de los baños turcos de Marruecos llega el ritual del Hammam. Un sueño de belleza practicado por las mujeres árabes desde la antigüedad.
El proceso de tomar un baño turco es una variante húmeda de una sauna. Una primera fase consiste en la relajación en una estancia llamada cuarto tibio calentado con un flujo continuo de aire caliente. Más tarde, se pasa a un cuarto aún más caliente, el cuarto caliente, antes de sumergirse en una piscina fría. Después de hacerse un lavado completo de cuerpo y recibir un masaje. Por último, se retiran al cuarto de enfriamiento para un período de relajación.
Después de un poquito de conocimiento del proceso, vayamos a lo práctico, ¿cómo podemos montarnos nuestro propio hammam en la bañera?